Podemos ver que la parroquia ha logrado diversificar su
economía a lo largo de estos años. De la agricultura tradicional y la extracción de la
sal, los salineros han pasado a ser actores de una nueva forma de empresas comunitarias en
los andes del Ecuador.
Todas estas pequeñas y grandes empresas comunitarias han pemitido en primer lugar un
empleo a los Salineros; ésto implica un salario fijo, contrariamente a un salario
estacionario de la agricultura o inestable de la sal.
Muchas empresas abren un mercado a los productores ganaderos de la región: Las queseras
compran la leche, la H.I.S. compra lana de ovejas y de llamas, la embutidora compra
puercos. Otras actividades dan la oportunidad de hacer un salario extra para cualquier
persona dispuesta ha hacerlo. Por ejemplo, las mujeres que tejen para la TEXAL, los
jóvenes y ancianos que recolectan los hongos para ser secados. Todos estos pequeños
trabajos son remunerados y les permiten en ciertos casos un ingreso extra de dinero. La
gran mayoría dispone de mínimo tres vacas y venden la leche a la quesería y nada les
impide trabajar en cualquiera de estas empresas y tener un salario fijo. El taller de
carpintería y el de mecánica cuenta con empleados fijos, pero son a la vez centros de
aprendizaje para jóvenes que buscan tener una profesión, de esta manera se les brinda la
oportunidad a jovenes de los recintos un poco alejados de la comunidad. Toda esta
dinámica económica ha permitido a la parroquia Salinas de salir de la situación
paupérrima donde se encontraba hace 30 años. Los servicios básicos ahora son
accecibles. Se han construido caminos, escuelas y un colegio en la cavecera parroquial
así como un centro de salud.
Gracias a la posibilidad de obtener préstamos a bajo interés, los salineros han mejorado
sus viviendas, han construido nuevas casas más confortables. Se come bien el aseo en
general ha mejorado mucho, y la mortalidad infantil ha disminuido. Como resultado, el
nivel de vida es mejor que tiempos atrás.
No quiero decir que todo es perfecto. Lejos de eso, luego de un comienzo arduo pero
fructíifero la organización tiene que continuar con este crecimiento que no es tan
fácil. A ratos los intereses personales toman más importancia que los intereses comunes
(creo que es parte de la naturaleza humana) y es necesario mantenerse al día dentro de un
mercado cada ves más competitivo. Más aun, la comunidad se ha beneficiado mucho de la
ayuda técnica y económica de organismos no guvernamentales(ONGs) internacionales y
nacionales. Ahora tendrán que aprender a volar con sus propias alas, son nuevos desafíos
para las generaciones futuras
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