Etapa 13FRANÇAISMartes 2 (León - Rabanal) Vuelvo por última vez al refugio de las benedictinas, tomar el desayuno con Charo, Raquel y Pierre, que me acogen calurosamente. Según Charo, como los peregrinos desaparecen al día siguiente, no tiene tiempo para conocerlos de verdad; por eso le gusta volver a verme y tomar el tiempo de charlar conmigo. Me siento como en mi casa. La salida de la ciudad me parece interminable y aburrida, espero que para los caminantes la experiencia sea un poco mejor
Puente
de Hospital de Órbigo
Paro un momento en Hospital de Órbigo, donde hay un puente gótico muy largo, parcialmente reconstruido varias veces pero que conserva su aspecto medieval. Pido a un señor que pasa por ahí si me puede tomar una foto; tengo muy pocas hasta ahora. ¡Así tengo una prueba de que no lo he inventado todo a partir de relatos y fotos de otras personas! Hago otra parada en Astorga, demasiado corta para ver todo lo que hay que ver. La próxima, tengo que quedarme más tiempo. No quiero pernoctar aquí, porque me quedan pocos días, pero creo que la ciudad tiene tesoros que no puedo descubrir. La catedral tiene bóvedas hermosísimas, elegantes y muy altas. Miro el palacio de Gaudí desde fuera, intentando descubrir la locura que he admirado tanto en Barcelona.
Debía pasar por Santa Catalina de Somoza y El Ganso, pero no encontré el Camino, y pasé por Santa Colomba de Somoza, otro pueblo muy atractivo. Durante varios días, el tiempo es muy variable. Sol, cúmulos, viento fuerte que cambia el aspecto del cielo cada cinco minutos. Es un espectáculo grandioso. Da la impresión que por estos parajes el cielo toma más espacio El paisaje y la flora cambian también cada cinco kilómetros. Este es uno de los días más agradables de todos. En Rabanal, el albergue regentado por la Confraternity of Saint James está lleno; voy al Hostal del Pilar, recomendado por Ales; la hospitalera es jovial, afable y servicial. Me encuentro con Damián y Fernando, que había conocido en Sahagún, y voy a cenar con ellos. El pobre Fernando tiene los pies cubiertos de ampollas y camina como un viejito, pero está decidido a continuar. |