Etapa 15FRANÇAISViernes 5 (Villafranca - Casanova) No había previsto tantas interrupciones (Pamplona, el día con Ales, los dos días en León), y no me queda mucho tiempo si quiero dedicar los últimos días a mi familia política. Le pido a mi ex-marido que me lleve en coche a Sarriá por la mañana, a 70 km. Así ahorro 70 km, o sea un día entero (y la cuesta de O Cebreiro). Seguro que así también me pierdo los paisajes, y la gente que tiene fama de ser muy simpática (los hospitaleros de Ruitelán, Irene de la Venta Celta). Pero ya estoy segura de que voy a volver. Hay demasiadas riquezas en el Camino para contentarse con lo poco que se puede ver en tres semanas. Entre Sarriá y Portomarín, la carretera comarcal se aleja bastante del camino de andar. Voy por la carretera hasta Mouzós. Ahí, dudo entre seguir por la carretera, la opción más fácil (pero que evita totalmente las aldeas), y un camino más difícil, que atraviesa 28 aldeas en 15 km. En la guía Everest, el camino está indicado por una doble linea, lo que normalmente indica una carretera a veces en muy mal estado pero pasable. El tramo que veo desde el cruce está asfaltado. Dos mujeres a quien pido consejo me dicen que el camino no está asfaltado hasta el final pero que debería poder tomarlo. A unos cientos de metros, el camino se convierte en pista de tierra, pero practicable. Decido continuar. Fue un error monumental. Más allá, se transforma en sendero accidentado, con grandes piedras resbaladizas, lodo, charcos, que sube y baja sin cesar. Tengo que llevar la bici y las alforjas (25 kg) durante cientos de metros. Pero no me arrepiento: me encuentro con mis amigos vascos, Juan y Javier, y Rubén el Canario que se preguntan lo que estoy haciendo en estos parajes dificilísimos! Nos damos grandes abrazos y sigo con ellos otros 500 metros. ![]() Sendero accidentado en Mouzós - Foto Pierre Giraud Dos o tres kilómetros después de Mouzós, cruzamos un camino que va a la carretera. Según un campesino, el camino no mejora hasta Portomarín y es mejor que tome un camino más fácil. Saludo mis amigos por última vez y vuelvo a mi aventura solitaria. Pero tenemos una cita para dentro de cinco años en Le Puy La bajada de varios kilómetros hasta Portomarín es embriagadora. Después, carretera comarcal hasta Hospital de la Cruz. Ahí, el camino de andar está indicado por la misma doble línea que para la etapa Mouzós-Portomarín. Esta vez, desconfío un poco del señor Bravo Lozano, pero según la señalización, este es el camino para bicis (sobreentendido: de montaña ). Esta vez, todo sale perfecto. Es una carretera asfaltada, que seguro no ha visto un camión de Obras Públicas en decenas de años, lleno de lodo y socavones, pero sin ningún tráfico y muy bella, una serie de colinas con una aldea cada kilómetro. Llego a Palas de Rei muy cansada y la hospitalera me dice - hojeando el periódico con un aire aburrido - que el albergue está lleno. Me dice que hay otro a cinco kilómetros, en Casanova-Mato, pero que hay que llevar la comida porque no hay ninguna tienda de comestibles en los alrededores. Hubiera podido pasar sin verlo, porque el albergue se encuentra en el camino de andar, a 2 km de la carretera. Pero pensaron en los ciclistas : hay un minúsculo letrero home-made. Tomo un camino de tierra que, desde luego, sube y sube durante 2 km, me hundo en el bosque, diciéndome que soy muy temeraria y confiada de aventurarme así a las seis de la tarde, basándome en un miserable letrero que podría ser una broma Pero de hecho, había un refugio al final para reposar mis piernas cansadas. Somos siete u ocho y no hay hospitalero para acogernos. Nos inscribimos nosotros mismos y dejamos nuestra contribución. El lugar está bien atendido, debe ser por los letreros que hay en todas partes: ¡No hagas esto! ¡No hagas lo otro! ¿Será porque en Galicia el Camino está invadido en verano por jovenes que necesitan que su madre les diga que recojan sus cosas? Ceno con una joven alemana, Gundula, que habla muy bien el francés
y el inglés. Viaja sola, siguiendo un horario poco habitual (de
10 h a 19 h) y como única guía una lista de albergues. Me
dice que el albergue de Palas estaba lleno porque habían aceptado
un autobús lleno de Italianos! Es difícil ganar una carrera
contra un autobús. |